Fecundación

La fecundación (Figura 1) consiste en la penetración de un ovocito secundario por un espermatozoide y la unión subsiguiente de sus pronúcleos, resultando un cigoto. Dicho proceso ocurre normalmente en una de las Trompas de Falopio u oviducto, 12 ó 24 horas después de la ovulación. Los espermatozoides experimentan previamente, en el aparato reproductor de la mujer, una serie de cambios funcionales, denominados capacitación, en virtud de los cuales la cola del espermatozoide se mueve con mayor fuerza y permite que su membrana plasmática se fusione con la del ovocito. Las enzimas ubicadas en el acrosoma del espermatozoide ayudan a penetrar la zona pelúcida del ovocito II. Una vez efectuado esto, el ovocito II completa recién la meiosis II del proceso de ovogénesis (Figura 2).

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Fecundación
Figura 1. Fecundación del ovocito por el espermio.

Desde que se establece el contacto entre las vellosidades ovocitarias y las membranas del espermio, se produce una fusión membrana-membrana, quedando paulatinamente el material espermático, incluso gran parte del flagelo, incorporados al citoplasma del ovocito. En ese momento ocurren grandes cambios tanto en el ovocito como en el espermio que dan inicio al desarrollo del cigoto.

El espermio hincha y descondensa su núcleo, a la vez que uno de sus centríolos comienza generar el aparato mitótico de la futura mitosis del cigoto.

El ovocito experimenta la llamada activación que incluye tres modificaciones:

  • Reacción cortical: consiste en la exocitosis de los gránulos corticales, que son vesículas llenas de enzimas que al liberarse, modifican químicamente la zona pelúcida para hacerla refractaria a la entrada de otros espermatozoides, favoreciendo la fecundación monoespérmica (bloqueo poliespérmico).
  • Reacción zonal: Reacción de la zona pelúcida. El contenido de los gránulos corticales, vertido al espacio perivitelino se asocia a la cara interna de la zona pelúcida, provocando en ella un cambio que impide la penetración de nuevos espermios.
  • Eliminación del segundo polocito. Posteriormente ambos pronúcleos se fusionan reestableciendo la diploidía, en un proceso llamado anfimixis, y se activa el metabolismo del ovocito para indicar el desarrollo temprano del cigoto.
Figura 2. Penetración del espermatozoide a un ovocito II, señalando las capas que debe atravesar, lo que determinará el término del proceso meiótico.