El principio de Hardy-Weinberg

En la población, la frecuencia del alelo A se representa como p y la del alelo recesivo a se representa como q.

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Una población que no evoluciona, es decir, que tiene las mismas frecuencias alélicas de generación en generación, se dice que está en equilibrio de Hardy-Weinberg, entonces se cumple que la suma de la frecuencia p y q de los alelos que controlan un mismo rasgo es constante e igual a uno:

Hardy-Weinberg
Figura 12. Esquema que representa la distribución de los alelos en la ley de Hardy Weinberg.

Esta ecuación permite conocer las frecuencias alélicas para una población que se encuentra en equilibrio genético, pues si se conoce el valor de q se puede llegar al valor de p y viceversa:

Se trata entonces de una población ideal, puesto que las poblaciones en la naturaleza rara vez alcanzan las condiciones limitantes necesarias para mantenerlas en dicho equilibrio. Las siguientes son las condiciones fundamentales que se presumen para que se cumpla este equilibrio genético en la población:

  1. El apareamiento entre los individuos debe ser aleatorio.
  2. No deben ocurrir mutaciones, es decir, cambios en los genes desde un estado alélico a otro.
  3. El tamaño de la población debe ser grande (en teoría, infinita) lo cual minimiza la aparición de deriva génica.
  4. No debe existir migración entre poblaciones que alteren las frecuencias en que se encuentran los alelos. Es decir, no pueden sumarse o restarse genes a la población.
  5. No puede existir selección natural, pues se presume que todos los individuos de la población tienen iguales probabilidades de sobrevivencia y de reproducción.

Sí una o más de estas condiciones no se cumplen, se modificarán las frecuencias alélicas, habrá nuevos valores de equilibrio de Hardy-Weinberg, y la población presentará cambios evolutivos.

NO OLVIDAR
Los genotipos no tienen continuidad hereditaria. Cuando un individuo poseedor de un genotipo determinado se reproduce su composición génica individual, se redistribuye en sus gametos, y sólo uno de los dos alelos que constituye su genotipo formará parte de cada gameto producido. De este modo son los alelos y no los genotipos los que mediante este proceso, adquieren continuidad hereditaria.